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¿Imponemos sin darnos cuenta?



Las decisiones difíciles que tomamos como padres pueden afectar directamente a nuestros hijos para toda su vida.

Conozco casos, extremos si quieren verlos así, donde el padre determina que puede y que no puede hacer el hijo, no solo en su casa, sino también en la sociedad, en su vida y hasta en su sexualidad, escogerle una carrera, decirle que tipo de mujeres conseguir, que tipo de ropa, que tipo de palabras y que pensamientos debe mantener. Esto para mi gusto habla de sueños truncos de parte de los padres, es común escuchar la frase “darle a mi hijo lo que yo no pude tener” es tan bello en principio, pero en el fondo es más interesante el análisis o la lectura que podemos tener de esta pequeña frase y su trasfondo de carga psicológica y sentimental.

Por ese tipo de cosas a veces tenemos recelo contra nuestros padres, otras tantas, coraje, miedo y en otras amas odio, hoy en día la sociedad aunque implacable es un poco más tolerante con las diferencias entre los seres humanos y respeta o por lo menos toma en cuenta un poco más los derechos  y las libertades de sus miembros, pues bien, la célula básica de esa sociedad es la familia, en la cual tenemos y debemos ser tolerantes con las lecturas que tiene cada miembro de nuestra familia, muchas veces no coincidiremos y esa tolerancia hará llevadera la relación hasta encontrar un punto medio o un balance.

No abusemos como figuras de autoridad el crecimiento de nuestros hijos, imponerles algo por puro gusto es menos divertido y motivante que explorar que les gusta, darles opciones y que tomen sus propias decisiones. El pretexto de protegerlos es suficiente muchas veces para excedernos en la autoridad, ellos necesitan equivocarse para aprender, salir del problema y evaluar nuevos métodos y resultados.

Si te sientes criticado porque te dicen que en cuanto el niño se inquieta le pasas el celular y contestas que “no le gusta salir o jugar” ¿cómo lo sabes? si por comodidad propia y sin razonamiento alguno de la situación le pasas el teléfono o la Tablet, no le has dado opciones, eso también es importante analizarlo, ni tu comodidad, ni tu ocupación o profesión determinaran el número de opciones que puede llegar a tener tu hijo, no digo que no lo hagas, pero no lo hagas como una conducta determinante y rutinaria.

Como pueden ver a veces imponemos cosas sin darnos cuenta, cuando nuestros trabajos nos permiten pasar tiempo con nuestros hijos muchas veces nos concentramos en lo cansados que estamos y en lo que tienes que hacer mañana, los invito a que modifiquemos esa rutina y pensemos y nos pongamos a curiosear en los gustos de nuestros hijos y en su forma de decidir, eso nos ayudará a determinar la mejor forma de ayudarlo sin una intervención tajante y definitiva.

Espero no se sientan ofendidos, este post ha sido una reflexión de lo que yo mismo he hecho y he logrado cambiar y se los comparto para que ustedes puedan adentrarse más con sus hijos y mejorar la experiencia de convertirse en padres.


Nos leemos pronto.

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